¡ah, qué raro!

…ideas como liebres…

una lación


Tómese una cuerda o maroma bien larga, y hágase con ella una lazada, a modo de gaza, bien grande. Échese al suelo, y déjese crecer la hierba durante un tiempo. La lazada ha de tener el ancho suficiente para que en su interior habiten personas, al menos tres. Llamamos lación al conjunto de los nacidos dentro del lazo.

A falta de maroma se puede emplear una tiza, y a falta de suelo un mapa. El efecto es el mismo, bastará con enseñárselo a los nacidos, a quienes a partir de ahora llamaremos lacionales. Basta una simple mirada al esquema en cuestión para que su destino quede fijado de manera ineludible. Diríase que las laciones no existen realmente sino en la mente de los hombres…

Dejemos pasar el tiempo, nuestra lación correrá en busca de su destino. Primeramente no ocurrirá nada, pero la fuerza centrípeta del lazo, como una membrana invisible e impermeable, se manifestará indefectiblemente en las acciones de los lacionales. Una fuerza invisible les une ahora, por lo que buscarán la manera de sacralizar el hecho en cuestión. Encontrarán un Rey, el símbolo de su unión, y le pondrán un lazo en la testa a modo de corona.

Después lo matarán, y pondrán en su lugar a un consejo de sabios. Los sabios llevarán lazos alrededor de la cintura, o bien alrededor del pecho. Todos habrán jurado fidelidad a la lación, y ninguno de ellos tendrá otra intención que la de verse superiores al resto de los lacionales. Para mantener la ilusión, establecerán una constitución en la que se declare que todos los hombres son iguales, sin distinción. Luego declararán una guerra. De este modo se consagrarán las diferencias de clase en el interior de la lación, y se verá reforzada la fuerza de la lazada al delimitarse con toda claridad la diferencia fundamental, la que dio origen al hecho en cuestión: o estás dentro, o estás fuera.

Algunos de entre los lacionales se rebelarán ante la injusticia, y pueden llamar a la revolución. Su propuesta fundamental será la de aniquilar a los sabios para ponerse ellos en su lugar. Algunas revoluciones llegarán a término, pero su influencia será menor.

Los anarquistas intentarán abolir el sistema establecido, e incluso es posible que lleguen a destruir el lazo, los mapas, e incluso los recuerdos políticos de los lacionales, buscando así debilitar los lazos psicológicos que unen a las gentes con el terruño. Pero a estas alturas, el exterior de la lación ya no será el mismo que antes. La fuerza de la lazada es idéntica hacia el centro de la misma que hacia el exterior, produciendo en su entorno inmediato, desde un primer momento, reacciones en cadena tendentes a producir copias idénticas de si misma. Cual una célula embrionaria, la lación original se ha reproducido y en torno suyo ha creado cinco o seis laciones de diferentes formas y tamaños, pero de igual estructura. La presión de las laciones vecinas aniquilará a los anarquistas, y volverá a encerrar a los lacionales en su claustro.

La fuerza de la membrana es de tal naturaleza que afecta principalmente a la mente de los que habitan en su interior. Sus efectos son similares a los de una droga tranquilizante como la morfina, y solamente el desequilibrio orgánico que produce en la sociedad, debido principalmente al profundo amodorramiento, puede llegar a desequilibrar el ecosistema interno hasta el punto de acercarlo a la desestabilización total. Sin embargo, la modorra general hará, en la mayoría de los casos, que la violencia no pase a mayores. De esta forma se garantizan los cambios necesarios a costa del mínimo esfuerzo.

Sin embargo esto no quiere decir que el esfuerzo sea mínimo para los lacionales. En condiciones normales, trabajarán más de lo necesario y vivirán en peores condiciones de lo que deberían en función de los frutos del trabajo realizado. La fuerza de la membrana es precisamente ésta: se sacrificarán de buena gana, sin rechistar. Todo por un lazo.

Anuncios

Un comentario el “una lación

  1. Anonymous
    11 de enero de 2011

    Muy bueno, Moncho…Muy, muy bueno.Forgo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 8 de enero de 2011 por en Sin categoría y etiquetada con , .
A %d blogueros les gusta esto: