¡ah, qué raro!

…ideas como liebres…

la parábola del pirata bueno

Cuentan que dos amigos, que se aburrían, quedaron en la fnac para pasar el rato. Uno de ellos se fué directo a las estanterías del cine – Llevo quinientos pavos, y me los voy a gastar en pelis para las vacaciones – Así que el otro se fue a dar una vuelta por ahí – Manu, nos vemos en la cafeta dentro de una hora –

Manu se compró veinticinco estrenos, y no le sobró ni un euro de los quinientos que llevaba, a veinte por DVD. Le llevó más de una hora elegirlos. Mientras tanto, nuestro héroe se compró un Netbook la mar de chulo, una grabadora externa y treinta DVDs en tres paquetes de a diez. Tuvo que tirar de tarjeta, que para eso está la Visa, pero se gastó cincuenta y cinco euros menos que su amigo Manu.

Como Javi era un poco piratilla, se pasó el fin de semana tostándose en su grabadora los DVDs que Manu le fue dejando. El lunes por la mañana, después de ver la tele un rato, le mordió un bicho llamado remordimiento. – He de pagar por esto – se dijo, y quedó con su amigo en otra cafetería.

– Tío, de los quinientos que te dejaste en pelis, ¿cuánto calculas que se llevaron los autores? – – Ni flores – dijo Manuel – ¿Para qué quieres saberlo? – – Pues voy a ir ahora mismo a la SGAE y les voy a pagar el cinco por ciento – – ¿El cinco por ciento de qué? – ¡Pues de qué va a ser, de tus quinientos pavos! Así estaremos en paz, y yo podré dormir por las noches… – – Anda, págame tú el café y déjate de gilipolleces –

Manuel se fue a trabajar, no sin antes explicarle al pirata bueno que, en realidad, ya había pagado a los autores. – Se llama remuneración por copia privada, y también canon digital: cuarenta y cuatro céntimos por cada DVD, tres euros con cuarenta por la grabadora, doce pavos por el disco duro. Les has pagado en total más de veintiocho euros, ¡si aún te deben pasta por los cinco DVDs que no has usado! –

A Javi le alegró mucho librarse de sus demonios, pero cuando caminaba hacia su casa una sombra se cernía, poco a poco, sobre su entendimiento. Había gastado menos que su amigo, y consideraba que en realidad había salido ganando: a pesar de estar ocupado todo el fin de semana, ahora tenía veinticinco películas y un netbook nuevo con grabadora.

Con medios caseros, casi artesanales, había competido contra toda una industria, una industria que produce copias por cientos de miles, y había salido ganando en precio… ¿Entonces?

¿Entonces, – se preguntaba – entonces a quién defiende la ministra de cultura?

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2 comentarios el “la parábola del pirata bueno

  1. Anonymous
    6 de abril de 2010

    Muy bueno, Moncho. Como siempre…Forgo

  2. er jose
    13 de abril de 2010

    eso me preguntó yo!será porque son sus amigos?

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Esta entrada fue publicada en 4 de abril de 2010 por en Sin categoría y etiquetada con , , .
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