¡ah, qué raro!

…ideas como liebres…

utopía

Hace sólo unos días, he vuelto a ver a Rodrigo. Don Rodrigo.

Era el director de la residencia del SEK Ciudalcampo, hace veinte años, cuando la dejé, y también unos cuantos años antes.

Está más gordo, sus facciones más suaves. Sonríe más, y sospecho que mucho tienen que ver Nuria y sus dos hijos, ¡Qué suerte tienes Rodrigo!

Recuerdo a aquel tipo de mirada fiera, flaco, serio, fumador. Sus ojos parecía que siempre andaban buscando algo que estaba un poco más lejos, más allá… Eso es algo que no ha perdido, la mirada.

También era mi profesor de lengua y literatura. Su clase estaba enfrente de la de don Hipólito, el de historia. Hipólito nos hablaba de España y del imperio, Rodrigo de Lorca y de Machado…

Recuerdo aquel colegio, aquel sistema de enseñanza, que era muy parecido al del resto de los colegios… Me aburría mucho, pero también aprendía mucho. El sistema se basaba demasiado en las capacidades individuales, nos juzgaba a cada cual por separado. ¡Qué error! En la residencia aprendí, al final, a compartir mis conocimientos con mis compañeros. El día en que Manolo aprobó aquel examen de dibujo técnico, se levantó de la silla y me dio un abrazo, recibí una gran lección. El saber es de todos, pero generalmente no nos enseñan a trabajar en equipo.

Pero al final, todos los conocimientos, hasta los más complejos y difíciles de entender, descansan sobre una sensibilidad humana. Eso es lo que hace que nos entendamos, que el saber sea transmisible, que la ciencia sea posible. Newton dijo que pudo ver más allá porque estaba subido en los hombros de gigantes. Pero fue él quien miraba, fue él quien llegó un poco más lejos que los demás. Todos somos muy parecidos, pero cada uno es importante. La diferencia es también importante.

Nunca olvidaré aquellos años, resumidos en los ojos de don Rodrigo, que buscaban siempre algo más. De entre la niebla de los recuerdos, me llega como un farol la mirada de Rodrigo. Directa, recta, penetrante, se diría que podría atravesarte. Siempre más lejos, siempre más lejos…

Anuncios

6 comentarios el “utopía

  1. Anonymous
    22 de marzo de 2010

    Es de bien nacidos ser agradecidos….Muy bueno, Moncho, como siempre.Forgo

  2. Anonymous
    23 de marzo de 2010

    Estoy contigo, Moncho.Siempre miraba más allá, eso es cierto, como buscando una conexión que nos ayudase a entender lo que intentaba. Y esa mirada no la ha perdido.Por otro lado, la residencia hizo que lo individual dejase de serlo y pasase a ser de todos. Y eso se echa de menos, aún hoy, después de tanto tiempo.Un abrazo.Jorge

  3. Anonymous
    23 de marzo de 2010

    La verdad que a pesar del paso del tiempo creo que todos coincidimos en que marcó nuestras vidas para siempre. Buenos recuerdos de amistad, de compartir, recibir y de dar, sin mirar quien y de donde veníamos. Buenos recuerdos y buenos valores quedaron.Gracias a todos amigosUn abrazo fuertePor cierto Moncho!! buena reflexión de Rodrigo.

  4. Anonymous
    23 de marzo de 2010

    Ese comentario anterior era míosaludosJuan Fra

  5. moncho
    24 de marzo de 2010

    Gracias JuanFra, gracias Jorge, gracias Lino. Los comentarios son lo mejor del blog, cuando nadie hace comentarios es un poco triste. Un abrazo a los tres.

  6. er jose
    13 de abril de 2010

    Que bien cuentas las cosas tío!como siempre. aunque yo no lo conozco hasta le veo la cara a Don Rodrigo!Debió ser un buen tipo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 18 de marzo de 2010 por en Sin categoría y etiquetada con , , .
A %d blogueros les gusta esto: