¡ah, qué raro!

…ideas como liebres…

¿dónde?

Sus pequeños pies apenas hacían crujir las tablas al bajar por la escalera de madera de la antigua casa de campo. Entró en la cocina, donde las mujeres preparaban la tortilla de patatas para los niños, que pronto volverían del paseo que esta tarde habían hecho hasta unas ruinas cercanas. Luisa se preparó una meriendacena frugal, a base de una manzana y leche con galletas, y se sentó a comerla en la mesa central, muy cerca de los fogones de gas que hace ya mucho habían sustituido al calor de la lareira de piedra, que aún adornaba inútilmente la esquina más grande de la habitación. A pesar de la compañía no entabló conversación con nadie.

Se escuchó el grito de Pilar al abrir la puerta de fuera, lo que quería decir que los críos habían llegado. Luisa se levantó y salió a recibirles, pues los pequeños eran los únicos capaces de arrancarle las pocas sonrisas que le quedaban ya. Normalmente deambulaba por los pasillos de la casa, de habitación en habitación, ordenando sus cosas, pasando un trapo aquí y allá y rezando de vez en cuando. Cuando se encontraba con alguien se apartaba imperceptiblemente para dejarle el paso libre, muda las más de las veces. Todos le tenían un gran aprecio, pues toda su vida había sido una buena persona, pero se había convertido en un ser invisible para los demás.

La casona bullía aquella tarde de verano, y la tía Luisita ayudaba en la cocina a darle la cena a los niños. Después subió a retirarse, mientras que los adultos se juntaban para comer en torno a la mesa de la galería. Después de las ensaladas, la carne mechada y los huevos rellenos, pasaron al postre, un sencillo queso del país con dulce de membrillo, y todas las frutas propias de la temporada. La conversación giraba sobre los temas más intrascendentes y las anécdotas del día. Pilar se había caído en las torres porque una lagartija la había asustado; Marica le había dado una patada a José; el Rey estaba de vacaciones en Mallorca y había ganado una regata; aquella folclórica se había separado del empresario, y el Flamengo iba a participar ese año en el Teresa Herrera.

Al llegar la hora de los licores los niños, que habían pasado la velada corriendo y jugando por toda la casa, se fueron a la cama. Es decir: continuaron la fiesta en el piso de arriba, dónde estaban las habitaciones. De todas maneras, los vozarrones de los hombres tampoco habrían dejado dormir a Luisa, quien por otra parte no tenía la menor intención de hacerlo, pues a esa hora acostumbraba a rezar el Rosario. Hablaban ya de temas que ellos consideraban profundos, sobre el devenir de la economía, la política y demás. Las mujeres escuchaban en silencio, pero se aburrían y pronto salieron a la terraza. Hacía una noche espléndida. Una de ellas volvió a entrar y les invitó a salir para ver la vía láctea, el camino de Santiago, que brillaba en el cielo con gran fuerza, llenando el valle con su lechosa luminosidad. Las voces del salón se apagaron de golpe, y las criaturas se iban quedando también dormidas.

El pequeño José se levantó para ir al baño y escuchó un sordo murmullo proveniente de la habitación de la tía Luisita. Se acercó y pegó la oreja a la puerta, para oír de qué se trataba. Ella hablaba con alguien, conversando alegremente, como nunca hacía por el día. Le parecía al niño que allí había muchas personas, a las que su tía abuela reñía cariñosamente, ora les preguntaba por alguien, ora rezaba con ellos. Creyó entonces escuchar el nombre de varios familiares que llevaban muchos años muertos.

Anuncios

5 comentarios el “¿dónde?

  1. una oscense
    16 de mayo de 2009

    Mis admirados blogueros, los dos buenos escritores, son, además de iguales, distintos. Moncho, poesía, añoranza, filosofía, delicadeza…. El otro, César, crítico a tope. Quiere cambiar, no el mundo, pero si las cosas. Esas cosas que forman el mundo. Endavant los dos!

  2. moncho
    16 de mayo de 2009

    Gracias oscense, a ti tampoco se te da mal. Por cierto ¿en Huesca habláis catalán?

  3. una oscense
    16 de mayo de 2009

    Pues en la franja sí

  4. moncho
    16 de mayo de 2009

    Ya, ya…

  5. er jose
    18 de mayo de 2009

    la franja, es lo que en Cataluña se llama “franja de ponent”.Al Rosellón francés se le llama “la Catalunya Nord”.Y en el mapa del tiempo te dan información de “els paisos catalans”, que incluye desde Alicante hasta Carcassone, la famosa franja, Baleares, Cerdenya,…, estos nacionalistas y sus ansias territoriales !Por cierto estoy de acuerdo con una oscense al 99%.Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 13 de mayo de 2009 por en ah qué raro y etiquetada con .
A %d blogueros les gusta esto: